Fachadas modernas: seis materiales más utilizados en la construcción de fachadas

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fachadas modernas materiales
20/07/2021

Las fachadas modernas se identifican habitualmente con líneas rectas, sencillas, sin adornos y, generalmente, de colores neutros. Y es que la arquitectura moderna se identifica con un movimiento o tendencia que comienza a desarrollarse a finales del siglo XX y principios del siglo XXI y que se caracteriza por la simplicidad de líneas, los espacios abiertos, la asimetría intencionada y, en definitiva, por el principio minimalista del “menos es más”

Dentro de este concepto de la arquitectura moderna, la fachada, como elemento fundamental de la envolvente y como cara exterior del edificio, desempeña un papel fundamental y en este sentido, el material elegido confiere a cada edificio ese carácter de exlusividad.

Sin lugar a dudas, los materiales, son la base a partir de la cual se produce esta evolución de la arquitectura moderna ya que, con los materiales y tecnologías actuales, se puede construir cualquier tipo de edificio, por excepcional que sea su diseño.

Fachadas modernas y sus características principales

Como hemos mencionado, las fachadas modernas presentan una serie de características comunes tales como:

  • Simplicidad en los diseños, basados habitualmente en líneas rectas y con ausencia de adornos y de elementos innecesarios.
  • Colores neutros, fundamentalmente, el blanco que se identifica con la sencillez, el orden y la pulcritud.
  • Diseños predominantemente horizontales en los que en ocasiones se buscan las asimetrías.
  • Uso de espacios y abiertos y de grandes ventanales para proporcionar luz a la vivienda; se busca el máximo confort mediante la luz natural y el calor de la radiación solar.
  • Uso predominante materiales como el hormigón, el acero y el vidrio… sobre los que te hablamos a continuación.

Seis materiales más usados en fachadas modernas

Una de las principales características de las fachadas modernas son las líneas rectas, la búsqueda de colores neutros o blancos y el uso de determinados materiales que confieren al edificio unas características que lo hacen especial y único.

Estos materiales, predominantes en las fachadas modernas son:

Hormigón

Sin lugar a dudas, el hormigón, es uno de los cinco materiales más utilizados en la arquitectura moderna. Se trata de un material que ha pasado de ser un elemento básicamente estructural a ser protagonista de la envolvente de innumerables proyectos de edificación ya que además aporta muchas ventajas.

Existen diversos tipos de hormigón (hormigón de alta resistencia, ligero, proyectado, drenante, no estructural, etc.). Un hormigón de fachada, además de resistencia, debe tener una alta compacidad, es decir, tener una porosidad mínima.

Actualmente, las fachadas de hormigón arquitectónico se realizan a partir de paneles de hormigón prefabricado, productos industrializados que ofrecen una amplia variedad de acabados y que garantizan un cumplimiento formal de las dimensiones y configuraciones geométricas previstas que reúnen todas las ventajas de la construcción industrializada, y que difícilmente son alcanzables por los hormigones vertidos en obra.

El hormigón posee diversas ventajas con respecto a otros materiales: es un material resistente, de fácil mantenimiento y limpieza y se puede encontrar en diferentes texturas y acabados. Además, estamos ante un material que es un excelente conductor térmico, un buen aislante acústico y es ignífugo.

La superficie del hormigón posee una gran capacidad para adquirir las más diversas soluciones expresivas. La pigmentación de la masa del hormigón y la inclusión de matrices de goma posibilitan una extensa variedad de colores, texturas y relieves.

Madera

La madera es otro de los materiales utilizados con más frecuencia en la construcción y que, además de ser renovable, reciclable y biodegradable es un excelente aislante térmico. Precisamente, esta es una de sus principales ventajas.

Los productos de madera son muy eficientes respecto a niveles de pérdida de energía, principalmente calorífica, ya que la madera resulta el material aislante por naturaleza, cuya estructura interna porosa y llena de aire supone el mejor aislante térmico y acústico.

La madera, según su dureza, se clasifica en madera dura o madera blanda. La madera dura es aquella que procede de árboles de crecimiento lento, por lo que generalmente es más densa y soporta mejor las inclemencias del tiempo.  Proceden por lo general de árboles de hoja caduca (pero también pueden ser de hoja perenne) y tardan décadas, e incluso siglos, en alcanzar el grado de madurez suficiente para ser cortadas y empleadas en la construcción, lo que obviamente, también influye en su precio.

fachadas modernas en madera

En la actualidad, las maderas más utilizadas en la construcción de fachadas son el alerce, el castaño, el cedro, la teca o el iroko todas ellas maderas con una especial resistencia a los elementos como la radiación solar o la lluvia, estables frente a los cambios ambientales y de gran durabilidad frente a insectos y hongos.

Acero para fachadas

El acero es uno de los materiales metálicos más comunes en fabricación y construcción. Es versátil, adaptable y sus propiedades pueden ser modificadas mediante aleaciones y tratamientos que confieren resultados muy distintos.

Dentro de los materiales metálicos empleados en fachadas tenemos el acero (en múltiples variantes como el galvanizado), el acero inoxidable o el acero corten… cada uno de ellos con sus características diferenciadoras.

El acero galvanizado, procedente del proceso de recubrir el acero mediante la inmersión de un baño en Zinc caliente que le proporciona una defensa óptima para preservar sus cualidades y alargar su vida útil aún en las condiciones más adversas.

El acero inoxidable es una aleación a base de hierro, cromo, carbono y otros elementos que le confieren una alta resistencia a algunos tipos de corrosión. A la hora de elegir este material se deben tener en cuenta la situación del edificio, las condiciones ambientales, la contaminación, etc. ya que en función de estos parámetros de seleccionará entre las distintas aleaciones. Además de presentar una excelente resistencia a la corrosión, es un material muy atractivo y de escaso mantenimiento que además se presenta en distintos acabados (satinado, mate, estañado, etc.)

Por último, el acero corten es uno de los materiales más demandados para la prescripción de fachadas modernas tanto en obra nueva como en rehabilitación debido a su aspecto novedoso, así como por su alta durabilidad y nulo mantenimiento. Es un tipo de acero combinado con níquel, cromo, cobre y fósforo que, gracias a la pátina naranja o rojiza que crea durante su oxidación natural, se protege frente a la corrosión sin perder sus atributos mecánicos.

Además, es un material que se complementa a la perfección con hormigón, piedra, madera y vidrio y económico respecto a otros materiales ya que no necesita ningún recubrimiento.

fachada moderna acero corten
fachada perforada de acero corten

Vidrio en fachadas

El vidrio es uno de los materiales más utilizados en diversos ámbitos de la construcción, tanto en exteriores como en interiores y en innumerables aplicaciones, diseños, texturas y colores.

Existen varios tipos de vidrios empleados en la construcción: vidrio plano, obtenido por laminado o flotado, vidrio templado, tratado térmicamente, vidrio laminado, compuesto de láminas de vidrio y adhesivo, vidrio impreso y decorado tratado superficialmente, vidrio moldeado, etc.

En la actualidad, la tecnología del vidrio ha evolucionado hasta el punto de ser capaz de entregar soluciones específicas para cada proyecto de arquitectura si bien, hemos de tener en cuenta, que siempre será necesario buscar una solución integrada que responda a las condiciones predominantes en el entorno, por ejemplo, la radiación solar agresiva o el frío intenso.

A la hora de abordar proyectos de fachadas modernas con vidrio, debemos partir de un doble vidrio hermético como el mínimo necesario para asegurar el buen comportamiento de las superficies vidriadas para poder alcanzar la transmitancia térmica y el control solar requerido según el lugar donde se emplace el edificio y la orientación de las fachadas. En aplicaciones muy especiales se pueden utilizar vidrios monolíticos, pero deben ser laminados o tratados térmicamente.

Piedra natural

Los tipos de piedra natural más empleados en las fachadas son la arenisca, el granito, la pizarra y en ocasiones, aunque más infrecuente en fachadas, el mármol.

La piedra natural se viene utilizando en la construcción de fachadas desde siempre, de hecho, tradicionalmente las casas antiguas o las iglesias se construían con este material por sus cualidades como aislamiento térmico y acústico.

La piedra natural es uno de los materiales más versátiles para la construcción de fachadas modernas. A pesar de su carácter tradicional, se presenta en diversas texturas, acabados y colores por lo que sus posibilidades estéticas son enormes.

Además, es un material de gran durabilidad, es totalmente ignífuga, se considera uno de los materiales de construcción sostenible por ser reutilizable, se integra perfectamente en el entorno y se puede combinar con otros materiales otorgando a los proyectos en los que está presente un carácter exclusivo, especialmente, porque no hay dos piedras iguales.

fachadas modernas de piedra natural

Por último, una de las características más destacadas de este material es que, debido a su gran masa (Kg/m3), posee una elevada inercia térmica, lo que lo convierte en un gran aislante que proporciona un importante ahorro en calefacción y refrigeración, favoreciendo una elevada eficiencia energética a la vivienda.

Cerámica

La cerámica es también uno de materiales utilizados con frecuencia en las paredes exteriores y lo podemos ver también en fachadas ventiladas. En principio, la mejor cerámica para paredes exteriores es el gres porcelánico, que absorbe menos agua y es más resistente a las agresiones climáticas que otros tipos de azulejos. Además, es muy resistente al rayado y tiene una alta durabilidad.

En relación a la cerámica, su colocación en fachadas es especialmente exigente desde un punto de vista técnico ya que, además de asegurar una buena adherencia entre el material de revestimiento y el soporte, debe garantizar la compatibilidad de deformaciones entre los materiales que intervienen en el sistema constructivo. En este sentido, la correcta elección del material cerámico y la elección adecuada de los materiales de soporte, agarre y de relleno de juntas será fundamental.

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